Uno de los asuntos, o "el" asunto esencial de las nuevas posibilidades (me refiero a la genética, a la biotecnología, a la robótica, a la inteligencia artificial, a las supercomputadoras etc) es que las fronteras entre trabajo y entretenimiento, por ejemplo, se desdibujan. ¿Qué implicará esto? ¿debemos resistirnos? o ¿debemos adaptarnos?